Bonarda, La Variedad Que Se Viene - The Algodon
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Bonarda, La Variedad Que Se Viene

Se supone que fue introducida por inmigrantes italianos a fines del siglo XIX el origen de esta variedad nos remite al Piemonte, ITALIA, donde se habían cultivado desde tiempos inmemoriales llevando denominaciones locales. La Bonarda se aclimató perfectamente en Mendoza y fue cultivada cada vez más. En 1936 contaba con 6.000 hectáreas. En 2001 llegó a convertirse en la segunda variedad tinta en extensión, con 15.000 hectáreas, sólo superada por la Malbec. La variedad bonarda en otras épocas tendía a producir en demasía, con extremado vigor y una tendencia, por mal podada y conducida, a sombrear mucho los racimos. Esto repercutía en la calidad de los vinos que resultaban con bajo color, delgados, herbáceos y poco alcohólicos. Es asombroso que la misma variedad manejada con técnicas vitícolas más racionales y elaborada con procesos adecuados está brindando, vinos de una calidad destacada. Su uva necesita un clima cálido, mucho sol sobre el racimo, menos producción y una maduración adecuada.

Las condiciones ideales se dan en San Rafael, donde está recomendada para obtener vinos de alta gama, dado por el aporte de minerales que le cede el suelo franco de la zona de Cuadro Benegas, este distrito esta ubicado en el segundo relieve positivo de importancia que está conformado por el bloque exhumado San Rafael o Sierra Pintada, que se extiende desde el norte, noroeste al sur, sudoeste, conformando una cadena de sierras menores desde el río Seco de Las Peñas en dirección al Nevado. Este relieve abarca la porción media del Departamento conteniendo un potencial en riquezas hidroeléctricas, mineras y diversos atractivos. Bordeando la Cordillera de los Andes se destaca una faja angosta, el Piedemonte, que inmediatamente se confunde con el relieve de depresión, llamado Depresión de los Huarpes, el cual se desarrolla de norte a sur. Al norte del Diamante, se forma un relieve de particular atractivo en el cual la vegetación de transición pasa del monte xerófilo a la estepa de pastizales de altura. Hasta no hace mucho, la variedad bonarda era sólo usada para mejorar y equilibrar los vinos de corte. Hasta que comenzó a cultivarse y elaborarse como merecía. Así lo demuestran los vinos bonarda cien por cien que hay en el mercado, y los bivarietales como el syrah-bonarda y el bonarda-malbec que logran duplas muy atractivas.

Un buen vino bonarda se caracteriza a la vista por sus colores rojo rubí intenso hasta los violetas, pasando por los púrpuras. En nariz es intenso y se pueden encontrar aromas a frutos rojos-negros, o frutos del bosque bien maduros, como frutillas, moras, cassis y cerezas. Suele tener un fondo especiado. Si tiene madera se le suman aromas a vainilla y tabaco. En boca su ataque es agradable y dulce, de buena intensidad. Una de las características más importantes se ve expresada en la suavidad de los taninos bien maduros y amalgamados con la fruta.

Este vino se puede beber sin problemas a unos 17 grados y acompañar comidas medianamente condimentas, picadas o carnes rojas suaves.

Vista: El Bonarda es generoso en color, se caracteriza por sus colores rojo rubí intenso (brillante) hasta los violetas, pasando por los púrpuras.

Olfato: El Bonarda en nariz es intenso y sus aromas primarios son las frutas rojas, mora, frambuesa, frutillas, cassis y cerezas. Suele tener un fondo especiado. La madera le otorga aromas a vainilla y tabaco.

Sabores: El Bonarda en boca es agradable y dulce, de buena intensidad. De menor riqueza tánica que el Cabernet Sauvignon, taninos muy suaves lo que lo hace aterciopelado, elegante. La madera le permite una excelente maduración completando esto con aromas a vainilla y tostado.

Maduración
El Bonarda, evoluciona en botella más rápidamente que el Malbec o el Cabernet Sauvignon. La madera le permite una excelente maduración.

Maridajes:
El Bonarda es ideal para acompañar:
• Carnes y vegetales grillados;
• Platos especiados;
• Pastas;
• Legumbres;
• Carnes asadas;
• Quesos duros.

En solo doce años, la situación de esta variedad es totalmente distinta. Algunas bodegas hicieron punta elaborándola en forma cuidadosa, utilizando los mismos procesos industriales que utilizaban para otras variedades " finas" como el Cabernet o el Malbec.

La Bonarda es una uva cada vez mas conocida y popular en la Argentina, sobre todo en la zona de Mendoza, donde se beneficia de características de clima, terreno, altitud y lluvias. Vinieron luego las practicas en el viñedo. Y con la reducción de producción por hectárea vino una calidad excepcional. Distintiva, de destacado carácter, apta para maderizar y crecer, y crecer....